Basílica de San Marcos

La Basílica de San Marcos es el gran símbolo de Venecia. Su monumento más visitado y su mayor estandarte desde su creación. Un monumento que ha acompañado a Venecia a través de toda su historia como el más grande de sus orgullos. Una de las catedrales más espectaculares de Europa y, sin duda, una de las más diferentes por su estilo bizantino.
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basílica de san marcos

Basílica de San Marcos

La Basílica de San Marcos es el gran símbolo de Venecia. Su monumento más visitado y su mayor estandarte desde su creación. Un monumento que ha acompañado a Venecia a través de toda su historia como el más grande de sus orgullos. Una de las catedrales más espectaculares de Europa y, sin duda, una de las más diferentes por su estilo bizantino.
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La Basílica de San Marcos es uno de los monumentos principales de Venecia. Su plaza más importante, la Plaza de San Marcos, gira entorno a este centenario edificio que año tras año atrae a millones de visitantes. La Basílica de San Marcos actual tiene casi 2.000 años y es de estilo bizantino. Algo que da a la elegida catedral de Venecia una imagen muy característica, llena de riqueza por dentro y por fuera. Desde su nacimiento para guardar los restos del apóstol San Marcos traídos a Venecia, la Basílica de San Marcos no ha dejado de crecer y embellecerse erigiéndose como el centro religioso de la ciudad y, tantos siglos más tarde, como su símbolo y mayor atractivo.

Su Historia

El nacimiento de la gloriosa Basílica de San Marcos surge gracias a la ambición y valor que el pueblo veneciano tenía para salir al Mediterráneo y hacer comercio beneficiándose de su posición como ciudad portuaria. En el siglo IX, dos mercaderes venecianos llegan a un puerto clave del Mediterráneo como lo era Alejandría. Allí reposaban los restos del apóstol San Marcos. Estos dos mercaderes robaron las reliquias del apóstol y las sacaron de Alejandría escondidas entre carne de cerdo. Pensaron en este método ya que los trabajadores del puerto, musulmanes, no tocaban la carne de dicho animal. Su estrategia funcionó y su robo fue exitoso. Los mercaderes llevaron las reliquias al Dux, el gobernador de Venecia y este construyó un pequeño santuario al lado de su palacio, el Palacio Ducal, para guardar las reliquias.

Poco a poco ese santuario fue cogiendo importancia y se convirtió en un lugar de culto ajeno al palacio. Pero, en el siglo X, fue destruido por un incendio. Aquella construcción tenía arquitectura cristiana más tradicional, con planta de cruz griega.

Después del incendio, en el año 1063, se contrata a arquitectos y constructores de Constantinopla para hacer una basílica acorde a la grandeza de Venecia y del apóstol, nacía así la Basílica de San Marcos.

Exterior de la Basílica de San Marcos

Durante los largos siglos que separan aquel 1063 de nuestros días, la Basílica de San Marcos fue embelleciéndose cada vez más. Tanto que en su interior parece estar bañada de oro. Y en algún lugar, sobre todo de su interior, esto es así de manera literal.

Su exterior es igualmente imponente, con hasta 5 cúpulas que le dan una sensación única de enormidad. A la vez manteniendo un equilibrio estético impresionante.  Por si esto fuera poco, custodiando las enormes cúpulas, podemos apreciar en la fachada grandes arcos. Éstos están decorados con mosaicos en los que de nuevo resalta el característico dorado de la basílica.

En la altura superior, coronando la gran vidriera central, el arco más grande de todos finaliza en forma de pico y, dentro, como el rey dorado de la fachada, está el león alado símbolo de Venecia. Acompañando al león veneciano, una decoración azul y dorada cubren el pico del arco. Un poco más alto, el único por encima del león, está el apóstol San Marcos representado en una estatua que lidera la fachada. Con el león, Venecia y San Marcos juntos representan el poder de la ciudad.

Caballos de San Marcos

Cerrando esta altura y la parte más central de la fachada, otro elemento destacadísimo decora la Basílica de San Marcos. Frente a la gran vidriera, en la parte superior tenemos al león veneciano y a San Marcos y, abajo, asomándose a la plaza está la famosa cuadriga. Un conjunto escultórico de cuatro caballos que son uno de los más grandes tesoros de Venecia. Hay que resaltar que las cuatro estatuas son réplicas y que las originales se encuentran en el interior de la basílica desde 1977 por motivos de conservación.

Se trata de cuatro grandes estatuas de bronce que fueron traídas a Venecia desde Constantinopla. Los venecianos, partícipes en la 4ª cruzada, saquearon la ciudad de Constantinopla llevándose a Venecia algunos de sus tesoros. La cuadriga de bronce fue uno de sus mayores botines. Automáticamente la utilizaron para embellecer la Basílica de San Marcos. Gracias a este evento, de acuerdo o no con la ética del mismo, hoy podemos admirar en Venecia una de las obras de arte bizantino mejor conservadas y un resquicio de la grandeza del imperio romano de oriente. Una obra de más de 1500 años.

Interior de la Basílica de San Marcos

El interior de la Basílica de San Marcos nos dejará, como su exterior, igualmente boquiabiertos. Su belleza es diferente, grandiosa pero de un modo distinto. En su exterior, su brillante blanco, dorado y los colores de sus mosaicos dan un brillo incalculable a tan noble construcción. Sin embargo, al entrar en ella te envuelve una sensación de bella oscuridad. Con un toque lúgubre, sin ser triste, uno tiene la impresión de tener un nudo en la garganta ante una sensación de respeto y sobrecogedor encantamiento. Dentro de esa luminosidad tan suave, el dorado de su decoración y sobre todo de sus mosaicos le dan una imagen espectacular. De imponente belleza.

Los mosaicos son los protagonistas del interior de la Basílica de San Marcos. Para llegar a tener todos los que hoy tenemos la suerte de observar se invirtieron… ¡8 siglos! En la basílica tenemos dorado por todas partes con mosaicos en las bóvedas, columnas, altares… En ellos se representan escenas religiosas del Antiguo Testamento, de la vida de San Marcos, de la Virgen María y Jesús y del Nuevo Testamento. Pero también hay mosaicos que representan y celebran la creación de la propia basílica. Incluso mostrando el traslado de los restos de San Marcos desde Alejandría a Venecia.

Pala de Oro

Sobre el altar mayor de la Basílica de San Marcos tenemos uno de los mayores atractivos de su interior. La llamada Pala de Oro. Ésta consiste en una enorme plancha de oro con piedras preciosas creada especialmente para la decoración de la basílica.

Tesoro de San Marcos

El conocido como Tesoro de San Marcos es una colección de joyas, oro y piedras preciosas. Las reliquias que la poderosa República de Venecia fue coleccionando y guardando en su preciosa basílica para enriquecerla todavía más. De este impresionante tesoro, con el que cualquiera quedaba y queda impresionado, la Basílica de San Marcos se ganó el mote de ‘La Iglesia de Oro’. Y, sabiendo la cantidad de oro y mosaicos dorados que hay en su interior, nos basta para imaginar lo increíble que debe de ser este tesoro. Una verdadera muestra de poder de la antigua República de Venecia.

Horario Basílica de San Marcos

El horario de entrada a la Basílica de San Marcos tiene dos franjas diferentes.

De lunes a sábado abre de 09:00 a 17:00.

Domingos y días festivos desde las 14:00 hasta las 16:00.

Entradas Basílica de San Marcos

La entrada a la basílica es gratuita, sin embargo, debemos de tener en cuenta que hay que pagar para acceder a algunos lugares de su interior:

Para el Museo de San Marcos, donde encontramos entre otras cosas la cuadriga original de los caballos de San Marcos, el precio de la entrada es de 5€.

Para ver el Tesoro de San Marcos, el precio de la entrada son 3€.

Por último, hay que pagar una entrada de 2€ para poder visitar la Pala de Oro.

¿Cómo visitarla?

Llegados a este punto, podemos ver como la riqueza artística, histórica y el tamaño de la Basílica de San Marcos se podrían unir en el adjetivo enorme. Todo en este lugar nos sobrecoge por su belleza y por su grandeza. Aunque no nos parásemos a analizar su historia y sus obras, la basílica es siempre una de las visitas más impresionantes y satisfactorias de la ciudad.

De todos modos, precisamente por su vasto interés, la mejor manera de visitar la Basílica de San Marcos es hacerlo acompañado por un guía local. Un profesional que nos ayude a disfrutar de toda la historia y la belleza de tan mágico edificio. Podéis acompañarnos en nuestro tour a la Basílica de San Marcos con los mejores guías de Venecia y con la garantía de hacerlo con una agencia de gran experiencia.